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Región en Blanco y Negro

Un nuevo modelo para el mercado de petróleo

Petróleo

La dramática caída en el precio del petróleo de alrededor de 100 dólares por barril ($/b) en junio de 2014 a 30 $/b hoy ha generado muchos de comentarios y análisis. Algunos se han centrado en el impacto de esta pronunciada caída en los países exportadores de petróleo, otros han discutido los beneficios potenciales para los consumidores y también hemos visto buenas discusiones sobre cambios en políticas fiscales y ambientales.

En una serie de notas técnicas, nuestro equipo ha analizado las causas del declive. Esencialmente, hemos visto que el muy rápido crecimiento en la producción de los Estados Unidos junto con una desaceleración en el crecimiento económico de los mercados emergentes ha llevado a precios mucho más bajos que la media de 100 $/b que prevaleció entre 2011 y 2014. En nuestro primer análisis, escrito cuando el precio bajó de $ 100 a $ 65 por barril, describimos cómo en 2014 la demanda de petróleo en economías en desarrollo, en particular China e India, fue aproximadamente la mitad de su promedio entre 2011 y 2014. Tal disminución en demanda por sí sola hubiera llevado a precios más bajos, pero este efecto fue exacerbado por el aumento en oferta a partir de una fuente inesperada: los Estados Unidos. Como describe nuestro segundo informe, escrito cuando el precio había llegado a 45 $/b, la producción de petróleo en los EE.UU. había estado disminuyendo constantemente desde 1985, alcanzando un mínimo de 6,8 millones de barriles por día (mbd) en 2008. Desde entonces, el desarrollo de las reservas de petróleo no convencionales que se encuentran en las formaciones rocosas de esquistos casi se ha duplicado la producción. Hoy en día alrededor de 11,6 millones de barriles de petróleo se producen cada día en los Estados Unidos.

Nuestra publicación más reciente en esta serie – cuando el precio oscila por 30 $/b – toma los hallazgos empíricos de las dos publicaciones anteriores y construye un marco analítico para entender el nuevo modelo de fijación de precios que está prevaleciendo en el mercado petrolero internacional. La explotación de las reservas de petróleo hasta ahora inexplotadas y potencialmente masivas en los Estados Unidos representa un elemento de cambio de paradigma muy real.

Estas reservas están siendo desarrolladas por cientos de empresas que están en competencia directa entre sí y por lo tanto están continuamente tratando de reducir costos, mejorar productividad y producir más. El mercado petrolero internacional rara vez ha visto una estructura competitiva. De hecho, como narra el ensayo, desde la creación de la Standard Oil Company en 1880, el mercado ha si dominado por oligopolios, conteniendo la competencia. Desde los años 30 hasta mediados de los 70, el oligopolio dominante era el llamado Cartel Internacional de Petróleo, compuesto por grandes compañías petroleras estadounidenses, británicas, holandesas que se llamaron colectivamente las Siete Hermanas. Desde la década de 1970, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha establecido en gran medida los medios a través del cual se determinó el precio de un barril de petróleo.

En estos dos oligopolios, la producción del productor más eficiente era controlada a fin de establecer el precio del petróleo por encima de los costos y generar ganancias monopólicas para los actores del mercado. Hoy en día la situación esradicalmente diferente. El precio del petróleo, actualmente rondando los 30 dólares por barril, al fin se está fijando competitivamente, ya que se está determinando por lo que le cuesta al productor más eficiente producir un barril de petróleo. Ese modelo básicamente nunca había existido en el mercado petrolero y las consecuencias de un mecanismo de este tipo son importantes.

Al entender que el precio del petróleo ahora se fija por la reglas de competencia podemos ver, por ejemplo, el dilema al que se enfrentan los productores tradicionales de petróleo. Históricamente en casos de sobreoferta y mengua de precios, la OPEP y sus socios habrían reducido su producción para crear escasez artificialmente y apuntalar los precios. En este nuevo modelo, sin embargo, una reducción en la producción de éstos productores tradicionales conduciría a mayor producción de los productores no tradicionales, como las firmas de petróleo de esquisto en Estados Unidos, porque buscarían sacar provecho de los precios más altos generados por la escasez artificial. Por lo tanto, bajo este modelo de fijación de precios es probable que el precio del crudo se mueva dentro de una banda de 30 a 50 dólares por barril durante los próximos cinco años. El modelo global y competitivo del mercado petrolero está aquí para quedarse.


Esta columna fue originalmente publicada en el Blog Energía para el Futuro del Banco Interamericano de Desarrollo BID.

 

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