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Comercio

Ángeles inversores sin salir del barrio

Ramón Tejeiro es jefe de asistencia técnica del programa UE-CENPRPMYE: Apoyo al Desarrollo del Sector Privado en Centroamérica

Las comunicaciones referentes a los emprendimientos están pobladas de una fauna diversa, que casi siempre se refiere al rápido crecimiento e inmenso valor que alcanzan esos emprendimientos: las gacelas, que crecen entre un 10% y un 25% al mes; Los unicornios, que alcanzan rápidamente los 1,000 millones de US$ de valor, o los centauros con 100 millones… también hay ponys que valen 10 millones.

Otra figura del zoológico del emprendimiento es el canguro, que da tremendos saltos, pero se para periódicamente a pastar. Esta figura refleja la realidad de algunos emprendimientos que tienen un buen potencial de escalamiento, pero no lo pueden explotar más que cuando encuentran recursos para ello, y así se ven obligados a crecer y luego pararse para capitalizarse de nuevo, pero aun así crecen rápidamente.

Todo este zoológico puebla el imaginario colectivo de la gente y también el de los gobernantes, quizás demasiado influidos por el sentimiento mágico que nos lleva a soñar con las dulces utopías, por más que las sepamos improbables. Recordemos que hasta ahora, toda Latinoamérica sólo ha producido nueve unicornios[1] y eso siendo muy generosos y olvidándome de alguno de ellos. No me pregunten cuántos unicornios proceden de Centroamérica.

Yo le tengo simpatía a los felinos y me imagino a esos gatos que han conseguido encontrar una cuadra en la que hay alimento suficiente, gente agradable que los cuida y un grupo de circunstancias que les permiten pasear su figura elegante y elástica por los tejados de su vecindario, procreando gatitos que heredan esa gallardía y que pueden extender a otras cuadras vecinas ese concepto de vida que les resulta exitoso. Si consideramos que en Centroamérica hay millones de cuadras, quizás el emprendimiento que sigue la imagen del gato de cuadra, sea la que es capaz de dinamizar con un impacto evidente la actividad empresarial de nuestra realidad, lo que no quiere decir que desestimemos la posibilidad de que de vez en cuando surja una gacela, o ¿quién sabe? Un unicornio.

Para promover los emprendimientos tipo “gato de cuadra” tenemos un aliado excelente en los Centros de Atención MIPYME (CAM), lugares en el que coinciden empresas nacientes y otras más consolidadas. Propongo que desarrollemos un servicio de conexión entre esos actores al interior del propio CAM y en su entorno cercano, en el que también aparezcan los “ángeles de cuadra”, que serían empresas con cierta capacidad de inversión, pero muy cercanas en lo geográfico y en lo cultural a los emprendimientos. Un ejemplo podría ser el emprendimiento que se base en la elaboración de una aplicación (App) para optimizar una flotilla de motos de reparto. Imaginemos que el emprendimiento se propone que las motos se ocupen con la máxima eficiencia y consecuentemente bajo costo, llevando comidas en las horas en que hay esa demanda y sirviendo a farmacias y tienditas de conveniencia en el resto del tiempo. Para capitalizar ese emprendimiento, veo poco probable que los ángeles inversores internacionales se sientan interesados. Pero ¿y si se propusiera una especie de crowdfunding en el barrio, para que los restaurantes, las farmacias y las diferentes tiendas comprasen una pequeña participación accionaria en ese emprendimiento? ¿Podría ser una solución eficiente la asociación entre gatos y ángeles de cuadra? ¿Gatos y ángeles sobrevolando todas las cuadras de la región?

[1] https://hipertextual.com/2017/04/los-9-unicornios-america-latina

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