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Mauricio Garita
Capital

¿Qué necesita Grecia para salvarse?

Concepción Arenal decía que “el hombre que se levanta es aún más grande que aquel que no ha caído.” Si el pensamiento de Concepción lo llevamos hacia temas económicos, observamos a países como Singapur, Alemania y los países Escandinavos como ejemplos de ave Fénix.

Lastimosamente para toda regla existe una excepción y hoy esa peculiaridad es Grecia, un país capaz de hundir a la Unión Europea. La historia económica de Grecia se evidencia durante la crisis financiera del 2009, pero no sucede por los mismos motivos de las crisis. Las crisis económicas, como en las humanas, son simplemente el resultado de diferentes acciones que han estado encaminadas erróneamente. En el caso de Grecia su mal fue la corrupción. Recientemente la Comisión Europea mencionó que la corrupción en Europa tiene un costo anual de 120 mil millones de euros y que va liderada por Grecia y España.

Por su parte el Eurobarómetro, medidor de diferentes indicadores económicos y sociales, identifica que el 75% de los encuestados cree que la corrupción está extendida en su país de origen. En el caso de Grecia, 99% de los encuestados han mencionado que su país tiene prácticas corruptas.

Lo interesante de lo presentado anteriormente es que los resultados son del año 2014. Es decir que no ha cambiado nada durante los últimos cinco años. El problema de Grecia sigue siendo el mismo, un problema que no se ha solucionado.

El plan de rescate de Grecia vence en febrero, ese mismo plan que utilizó recursos de las naciones Europeas para poder Salvar al país y que restringió el presupuesto nacional.  La deuda que desde el 2009 ha venido creciendo exponencialmente ha llegado a 170% del Producto Interno Bruto (PIB) y continúa creciendo.

Entonces, ¿Qué necesita Grecia? Claramente necesita lo que muchos Estados han obviado durante tanto tiempo. Tanto en América Latina, en África como en Europa. Se necesita combatir la corrupción.  Se necesita pensar en un Estado que no sea simplemente un instrumento de privilegios o un saco sin fondo para poder pedir dinero prestado. Se necesita una visión de Estado que cumpla sus funciones primordiales en la cual está el bienestar de sus ciudadanos.

¿Se puede? Claro que se puede, por ello comencé este artículo mencionando a Alemania, a Singapur y a los países Escandinavos.

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